Si se dirige una empresa y a los profesionales en función del miedo, nos encontraremos con personas a las que se les anula el talento, la creatividad y la capacidad de innovación, y con un estrés que afecta a su calidad de vida y por tanto a la de su entorno, ya sea familiar y laboral. Mientras el cerebro está en modo supervivencia no podremos realizar funciones como la reflexión, previsión e imaginación por ser estás cualidades del cerebro superior o neocortex.

Si la persona tiene incertidumbre por miedo a despidos, recortes de salario o tiene presión competitiva, se le pueden disparar las alertas del estrés que ya hemos explicado en el capitulo del estrés, de tal modo que se bloquean los impulsos eléctricos entre las neuronas así como síntomas físicos, afectando a los dos otros cerebros, intestino y corazón con sus respectivas consecuencias.