El estrés es una sobrecarga que, prolongada en el tiempo, produce un desequilibrio en el organismo de las personas.

 

CAUSAS

En la antigüedad, el mecanismo del estrés cumplía el propósito de preparar a los seres humanos para responder a estados de emergencia que le representaban una amenaza física. La respuesta consistía, por lo general, en huir o pelear, actitudes que requieren una gran cantidad de energía y fuerza muscular. Los cambios hormonales y otras alteraciones fisiológicas que se producen en estados de estrés van dirigidos a lograr la defensa instintiva del organismo. Si imagináramos a un hombre primitivo enfrentándose al ataque de un animal salvaje, veríamos que su organismo se prepara para responder a la amenaza. Su cerebro se colocaría en un estado de alerta máxima y sus sentidos se agudizarían.

En nuestra sociedad, el mecanismo del estrés se activa, no tanto a causa de peligros momentáneos, sino a causa de estados emocionales prolongados o que se repiten a diario. Bajo dichas circunstancias, la adrenalina, el cortisol y otras hormonas que son secretadas, pueden comenzar a causar daños a nuestro organismo. Entre éstos se incluyen: fatiga, falta de concentración, destrucción de los músculos, hipertensión, úlceras, impotencia, pérdida de deseo sexual, interrupción de la menstruación, aumento en la susceptibilidad a enfermedades, daños a las células nerviosas. así como dolores de espalda por contracturas, migrañas, enfermedades psicosomáticas, como el colon irritable, anorexia, bulimia, depresiones, irritabilidad, etc.

● Los adultos tienen tres tipos de estrés:

Físico – enfermedades, cansancio por falta de tiempo, mala alimentación, alergias, intolerancias, trabajo en condiciones insalubres, ruidos etc…
Emocional – Cambios en la familia, de país, muerte de un ser querido, cambios de trabajo, paro, problemas con los compañeros de trabajo, con la familia.
Mental – Todas las preocupaciones y pensamientos repetitivos que no resuelven los problemas.

● Los niños también los sufren, se estresan además por problemas o por dificultades de adaptación en el colegio, con los profesores, con las asignaturas, con sus compañeros, con los padres o con sus hermanos.

 

SOLUCIONES:

Para desbloquearlos es importante conocer la causa y ver el hábito de compensación. Saber cómo actuamos ante estos factores estresantes y mediante técnicas de liberación de estrés ir desbloqueándolos.

 

MIEDO

El miedo es una emoción ligada, normalmente, a una reacción de defensa. Es un mecanismo de supervivencia que desencadena una reacción de ataque, huida o parálisis. Forma parte de nuestra existencia desde la etapa intrauterina y nos acompaña a lo largo de nuestras vidas.

 

CAUSAS en niños:

● Reflejos primitivos activos- en concreto el reflejo de miedo paralizador y reflejo de Moro (que se describen en mi libro ”Mi hijo no es un problema, tiene un problema”) o escuetamente en mi blog. Son reflejos de defensa que se producen en la etapa intrauterina y en el momento de nacer.

● Mala discriminación auditiva y visual- producen sobresaltos, estado de alerta constante e inseguridad a diario.

● Situaciones de cambios y de estrés en la familia, cambios de país, colegios, problemas de comprensión de las asignaturas, miedo a los profesores, a los compañeros, nuevos hermanos, conflictos familiares, separaciones, peleas, crisis económica en la familia. El niño se siente inseguro, su seguridad corre peligro y actúa con su mecanismo de defensa más desarrollado, ataque – llamando la atención y produciendo conflictos para ser atendido, lo que produce mas conflicto a el y a su entorno. O huida o parálisis- no participando en nada, retirándose por miedo a ser dañado, a no valer o no ser reconocido.

● Separaciones o muerte de un ser querido – Se produce un sentido de inseguridad y falta de apoyo, así como el componente emocional de la pérdida, y si no se encuentra consuelo puede durar mucho tiempo. Todos estos miedos suelen crear problemas de adaptación, falta de concentración, -no se puede aprender óptimamente cuando se está sufriendo- con sus compañeros, con los padres o hermanos. Se traducen en miedos nocturnos, enuresis, falta de apetito, ansiedad por la comida, falta de concentración, pesadillas, y problemas de conducta y comportamiento. Agresividad, estados de animo depresivos, apatía, falta de participación.

Ninos-ok

 

CAUSAS en adultos:

Las mismas descritas en los niños, acentuadas por el desconocimiento de la causa que nos produce el miedo. Buscamos el problema fuera de nosotros, de tal forma que no encontramos la solución al no se capaces de cambiar el exterior, produciéndonos impotencia y cuadros de ansiedad.

Los miedos más habituales son a hacer las cosas mal, a no ser querido, a no ser valorado, a ser inútil o incapaz, a no tener apoyo y quedarte sin nada, a perder tu individualidad o independencia, a los conflictos y a la separación.

 

SOLUCIONES:

Para resolver el miedo es importante conocerlo, no luchar con él, ni huir. Tampoco ignorarlo, aprender de él, entenderlo, integrarlo para desbloquearlo. Es determinante descubrir su causa y su forma de expresión. Ver los hábitos creados para compensarlos. De esta manera, mediante técnicas de liberación de estrés, podremos resolverlo.